Los 7 Principios Herméticos Alquimia del Conocimiento

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Los 7 Principios Herméticos

 
 

1. EL PRINCIPIO DE MENTALISMO.
2. EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA.
3. EL PRINCIPIO DE VIBRACIÓN.
4. EL PRINCIPIO DE POLARIDAD.
5. EL PRINCIPIO DE RITMO.
6. EL PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO.
7. EL PRINCIPIO DE GÉNERO.

 
 
 
 
El Principio del Mentalismo

«EL TODO es MENTE; el universo es mental.»
El Kybalion.

Este principio incorpora la verdad de que «todo es mente». Explica que EL TODO (que es la realidad sustancial que subyace a todas las manifestaciones y apariencias externas que conocemos bajo los términos de «el universo material», «el fenómeno de la vida», «materia», «energía», y, en breve, todo lo que es evidente a nuestros sentidos materiales) es
ESPÍRITU, que en sí mismo es INCOGNOSCIBLE e INDEFINIBLE, pero que puede ser considerado y concebido como UNA MENTE UNIVERSAL, INFINITA Y VIVIENTE. Explica también que todo el mundo o universo fenomenal es simplemente una creación mental del TODO, sujeto a las leyes de las cosas creadas, y que el universo, como conjunto, y en sus partes o unidades, tiene su existencia en la mente del TODO, en cuya mente «vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser».

De acuerdo con Conny Mendez (2005: 37) Los pensamientos son “cosas”. Son materia. Se manifiestan en lo exterior. Se convierten en sucesos, enfermedades, tropiezos o premios, desgracias o felicidades, dependiendo de si son negativos o positivos, y que nadie tiene la culpa de lo que a ti pueda ocurrirte en tu vida. Sólo tú eres el productor de todo lo que te venga o te suceda. Todo depende del clima mental en que tú vives. Tus verdaderas creencias son lo que ves manifestadas. Pero hay una gran diferencia entre lo que tú verdaderamente crees; lo que tú crees que crees y lo que crees que debes creer. No es difícil distinguir entre estas tres cosas, porque como no verás suceder sino lo que tú realmente crees, puedes juzgar tú mismo.
Cambia tu creencia, cambia la posición mental que estás manteniendo y todo se transformará. Conny Méndez, los 12 pilares de la Metafísica (2005; 38).
 
 
 
Principio de Correspondéncia

«Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.»
El Kybalion.

Este principio explica la verdadera naturaleza de «energía», «poder» y «materia», y por qué y cómo están todos éstos subordinados a la maestría de la mente. Uno de los viejos maestros herméticos escribió hace mucho tiempo: «El que capta la verdad de la naturaleza mental del universo está bien avanzado en el sendero hacia la maestría

Este principio incorpora la verdad de que hay siempre una correspondencia entre las leyes y fenómenos de los diversos planos de existencia y vida. El viejo axioma hermético lo ponía en estas palabras: «Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.» Los antiguos hermetistas consideraban este principio como uno de los más importantes instrumentos mentales por el que el hombre era capaz de atisbar a un lado de los obstáculos que ocultan lo desconocido a la vista. El conocimiento del principio de correspondencia capacita al hombre para razonar inteligentemente desde lo conocido hasta lo desconocido. Estudiando a la mónada, entiende al arcángel.

En nuestro propio ambiente terreno y en todo lo que nos rodea, podemos leer, descifrar, traducir como ocurren esas mismas cosas en otros planos. Toda acción y toda condición tiene su analogía o su correspondencia en todos los demás planos de existencia.

 
 
Principio de Vibración

«Nada descansa; todo se mueve; todo vibra.»
El Kybalion.

Este principio incorpora la verdad de que «todo está en movimiento», «todo vibra», «nada está en reposo»; hechos que la ciencia moderna refrenda, y que cada nuevo descubrimiento científico tiende a verificar. Y sin embargo este principio hermético fue enunciado hace miles de años por los maestros del antiguo Egipto. Este principio explica que las diferencias entre manifestaciones diferentes de materia, energía, mente, e incluso espíritu, resultan mayormente de frecuencias de vibración variables. Desde EL TODO, que es espíritu puro, bajando hasta la forma más grosera de materia, todo está en vibración -cuanto más alta la vibración, más alta la posición en la escala-. La vibración del espíritu es en un rango de intensidad y rapidez infinitas tal que está prácticamente en reposo -igual que una rueda moviéndose rápidamente parece inmóvil-. Y en el otro extremo de la escala, hay formas groseras de materia cuyas vibraciones son tan bajas como para parecer en reposo.

Entre estos dos polos hay millones sobre millones de grados variables de vibración. Desde el corpúsculo y el electrón, el átomo y la molécula, hasta los mundos y universos, todo está en moción vibratoria. Esto también es verdad en los planos de energía y fuerza (que no son sino grados diversos de vibración); y también en los planos mentales (cuyos estados dependen de vibraciones); e incluso en los planos espirituales. Un entendimiento de este principio, con las fórmulas apropiadas, capacita a los estudiantes herméticos a controlar sus propias vibraciones mentales, así como las de otros. Los maestros también aplican este principio a la conquista de los fenómenos naturales, en modos diversos. «Aquel que entiende el principio de vibración, ha agarrado el cetro del poder», dice uno de los viejos escritores.

 
 
El principio de polaridad

«Todo es dual; todo tiene polos; todo tiene su par de opuestos; semejante y desemejante son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado: los extremos se encuentran; todas las verdades no son sino medias verdades; todas las paradojas pueden ser reconciliadas.»
El Kybalion.

Este principio incorpora la verdad -de que «todo es dual», «todo tiene dos polos», «todo tiene su par de opuestos», todos los cuales eran viejos axiomas herméticos. Explica las viejas paradojas, que han dejado perplejos a tantísimos, que han sido establecidas como sigue: «Tesis y antítesis son idénticas en naturaleza, pero diferentes en grado»; «los opuestos son lo mismo, difiriendo sólo en grado»; los pares de opuestos pueden ser reconciliados»; «los extremos se encuentran»; «todo es y no es al mismo tiempo»; «todas las verdades no son sino medias verdades»; «toda verdad es medio falsa»; «hay dos lados para todo», etc. Explica que  en todo hay dos polos, o aspectos opuestos, y que los «opuestos» son realmente sólo los dos extremos de la misma cosa, con muchos grados variables entre ellos.

Para ilustrar esto: calor y frío, aunque «opuestos», son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia meramente de grados de la misma cosa. ¡Mirad a vuestro termómetro y ved si podéis descubrir dónde termina el «calor» y comienza el «frío»! NO hay tal cosa como el «calor absoluto» o el «frío absoluto» -los dos términos «calor» y «frío» indican simplemente grados variables de la misma cosa, y esa «misma cosa» que se manifiesta como «calor» y «frío» es meramente una forma, una variedad y una frecuencia de vibración-. Así que «calor» y «frío» son simplemente los «dos polos» de eso que llamamos «calor»-y los fenómenos que le acompañan en consecuencia son manifestaciones del principio de polaridad-. El mismo principio se manifiesta en el caso de «luz y oscuridad», que son la misma cosa, consistiendo la diferencia de grados variables entre los dos polos del fenómeno.

Tomemos un ejemplo radical y extremo: el de «amor y odio», dos estados mentales totalmente diferentes aparentemente. Y sin embargo hay grados de odio y grados de amor, y un punto medio en el que usamos los términos «gusto» e, «disgusto». que se solapan tan Gradualmente que a veces no atinamos a saber si «gustamos» o «disgustamos» o «ninguna de ambas cosas». Y todos son simplemente grados de la misma cosa, como veréis si queréis pensar tan sólo un momento. «Bien» y «mal» no son sino los polos de la misma cosa, y el hermetista entiende el arte de transmutar el mal en bien, por medio de una aplicación del principio de polaridad. En breve, el « arte de polarización» se convierte en una fase de la «alquimia mental» conocida y practicada por los maestros herméticos antiguos y modernos. Un entendimiento del principio le capacitará a uno para cambiar su propia polaridad, así como la de otros, si quiere dedicar el tiempo y el estudio necesarios para amaestrar el arte.

 
 
El principio de ritmo

«Todo fluye, fuera y dentro; todo tiene sus mareas; todas las cosas suben y bajan; la oscilación del péndulo se manifiesta en todo; la medida de la oscilación hacia la derecha es la medida de la oscilación hacia la izquierda; el ritmo compensa.» 
El Kybalión

Este principio incorpora la verdad de que en todo hay manifestada una moción medida, a un lado y otro; un flujo y un reflujo; un vaivén hacia atrás y hacia adelante; una mengua y una crecida como una marea; una pleamar y una bajamar; entre los dos polos que existen de acuerdo con el principio de polaridad descrito hace un momento. Hay siempre una acción y una reacción; un avance y un retroceso; una elevación y un hundimiento. Esto es así en los asuntos del universo, soles, mundos, hombres, animales, mente, energía y materia. Esta ley está manifiesta en la creación y destrucción de mundos; en la elevación y caída de naciones; en la vida de todas las cosas; y finalmente en los estados mentales del hombre (y es con este último que los hermetistas encuentran el entendimiento del principio sumamente importante). Los hermetistas han captado este principio, encontrando su aplicación universal, y han descubierto también ciertos medios de superar sus efectos en ellos mismos por el uso de las fórmulas y métodos apropiados.

Ellos aplican la ley mental de neutralización. No pueden anular el principio, o hacerle cesar su operación, pero han aprendido cómo escapar a sus efectos sobre ellos mismos hasta un cierto grado dependiendo de la maestría del principio. Han aprendido cómo USARLO, en vez de ser USADOS POR él. En este método y en otros similares, consiste el arte de los hermetistas. El maestro de las enseñanzas herméticas se polariza en el punto en el que desea reposar, y neutraliza entonces la oscilación rítmica del péndulo que tendería a conducirle al otro polo. Todos los individuos que han alcanzado cualquier grado de auto-maestría hacen esto hasta un cierto grado, más o menos inconscientemente, pero el maestro hace esto conscientemente, y por el uso de su voluntad, y alcanza un grado de aplomo y firmeza mental casi imposible de creer por parte de las masas que son balanceadas hacia atrás y hacia adelante como un péndulo. Este principio y el de polaridad han sido estudiados estrechamente por los hermetistas, y los métodos de contrarrestarlos, neutralizarlos y USARLOS forman una parte importante de la alquimia mental hermética.

Conny Méndez (2005) en los 12 Principios de la Metafísica, este Principio encierra la verdad de que todo se manifiesta en un determinado movimiento de ida y vuelta; en todo se manifiesta una oscilación media, un flujo y un reflujo, un movimiento semejante al del péndulo de uno a otro polo. Esto no significa que la oscilación rítmica vaya hasta los extremos de cada polo, pues esto sucede muy rara vez; es muy difícil establecer los opuestos polares extremos en la mayoría de los casos. Pero la oscilación se efectúa hacia un polo primero y después hacia el otro polo. Siempre hay una oscilación, un avance y un retroceso, una elevación y una caída manifestándose en todas las cosas y fenómenos del universo.

Esta ley rige para todo: soles, mundos, mentes, energía, espíritu, materia, animales, vegetales, etc. Lo vemos en la historia de la vida en todas las cosas, en la elevación y caída de las Naciones, es decir, que en todos los Planos este Principio está en función. En el Plano Espiritual, por ejemplo, siempre hay una emanación seguida de una absorción. Nosotros emanados de Dios nacemos (descendemos a conciencia material) y luego morimos (somos absorbidos a conciencia espiritual). Este es nuestro Gran Ritmo. Es una evolución Rítmica ascendente, en nuestro nacer y morir. Es la Respiración y la Aspiración de Brahma, según dicen los Brahmines. Los Universos se crean, alcanzan el punto más bajo de materialidad y entonces comienza la oscilación de vuelta. Los Soles nacen, llegan a la cumbre de su Poder, y empieza el proceso de retrogresión y después de Eones sin cuento se convierten en grandes masas de material inerte, esperando otro impulso que los lleve a otro nuevo ciclo de vida solar.

Estos son los grandes Ritmos, pero el Principio lo vemos en todo. Así en los grandes movimientos Filosóficos; creados de cualquier clase; gobiernos, políticos de turno; nacen, crecen, llegan a la madurez, decaen, mueren; sólo para renacer de nuevo. Todo se repite una y otra vez, igual al pulso que es el Ritmo más pequeño que nosostros podemos ver o sentir; el día y la noche, las estaciones, nada está en reposo. Todo tiene su propio Ritmo. También lo vemos en todas las fases de la actividad humana. Las mareas de la vida fluyen y refluyen de acuerdo con la ley, y así vemos que empezamos algo con gran entusiasmo que no sabemos cuándo ni por qué decae, y luego vuelve y así nos va manejando este Principio porque él, como toda ley, es inmutable.

Siempre se cumple; pero al estudiarlo y conocerlo y saber que él siempre está en función, se aprende a usar igual que lo hacemos con la ley de mentalismo, o la de causa y efecto o la de Polaridad. Es decir, que ESTAS LEYES NO SON NI BUENAS NI MALAS. SIMPLEMENTE GARANTIZAN EL FUNCIONAMIENTO ARMÓNICO DEL UNIVERSO, Y ES NUESTRO CONOCIMIENTO Y USO DE ELLAS LO QUE LAS HACE BUENAS O MALAS PARA CADA QUIEN. En este caso, por ejemplo, sabemos que no se puede anular el principio del Ritmo, pero tampoco podemos permitir, una vez conocido, que juegue con nosotros y nos lleve de allá para acá, igual que brizna de paja, sino que aprendemos a eludir sus efectos hasta cierto grado. Grado que depende del dominio que se tenga de dicho Principio.

Aprendemos a usarlo en vez de ser usados por él. APRENDEMOS A POLARIZARNOS EN EL PUNTO DONDE DESEAMOS QUEDARNOS Y NOS ELEVAMOS POR ENCIMA DE LA OSCILACIÓN PENDULAR. Todo el que ha adquirido cierto grado de dominio sobre sí mismo ejecuta esto hasta cierto punto, consciente o inconsciente. El maestro lo efectúa conscientemente, y por el dominio de la ley alcanza un grado de equilibrio, estabilidad y firmeza mental casi imposibles de concebir por la mayoría que va y viene en un continuo movimiento ondulatorio, siempre impulsada por su propio Ritmo. Sabemos que hay dos planos de manifestaciones de los fenómenos mentales, o sea, dos planos de conciencia, uno superior y otro inferior. Entonces si nos elevamos al plano Superior escapamos a la oscilación pendular y sólo se manifiesta en el plano inferior.

En otras palabras, la oscilación del péndulo se produce en el plano inconsciente y nuestra conciencia no queda por lo tanto afectada. A esto lo llamamos Neutralización. Su operación consiste en elevar el YO sobre las vibraciones del plano inconsciente de la actividad mental, de manera que la oscilación negativa del péndulo no se manifieste en la conciencia y no quede uno afectado por ella. Es lo mismo que levantarse por encima de una cosa y permitir que pase por debajo. EL QUE CONOCE Y PRACTICA LA LEY SE POLARIZA A SÍ MISMO EN EL POLO REQUERIDO Y POR UN PROCEDIMIENTO SEMEJANTE A REHUSAR, O NEGAR PARTICIPAR EN LA OSCILACIÓN RETRÓGRADA, PERMANECE EN SU POSICIÓN Y PERMITE AL PÉNDULO OSCILAR HACIA ATRÁS EN EL PLANO INCONSCIENTE.
 
 
 
El principio de causa y efecto

«Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley-. casualidad no es sino un nombre para la ley no reconocida; hay muchos planos de causación, pero nada se escapa a la ley.»
El Kybalion.

Este principio incorpora el hecho de que hay una causa para todo efecto; un efecto a partir de toda causa. Explica que: «Todo sucede de acuerdo con la ley»; que nada nunca «meramente sucede»; que no hay tal cosa como la casualidad.

Conny Méndez (2005) en los 12 Principios de la Metafísica, la mente es un motor. Los pensamientos son fuerza o energía que genera la mente. Esta energía sale de nuestra mente en vibraciones, en ondas que, por obra y gracia de la Ley del Ritmo regresa a nosotros trayéndonos el futuro que hemos recogido. Acabo de decirles que EL FUTURO ES ANÁLOGO A LO QUE HEMOS SEMBRADO. ES DECIR, QUE SI HACES UN BIEN A ALGUIEN, O SI HABLAS BIEN DE ALGUIEN, ESAS PALABRAS O ESE ACTO BUENO SALE EN VIBRACIONES DE COLOR. ESE COLOR ATRAE VIBRACIONES DE SU MISMO COLOR Y TE REGRESAN AUMENTANDO EL BIEN QUE HICISTE. Te ocurren cosas bellas, cosas milagrosas y dices: Qué casualidad, mira lo que sucedió hoy por la mañana, qué maravilla. No existen casualidades. No pueden existir porque no existe la Ley de la Casualidad. No hay sino leyes exactas llamadas Principios, porque son inmutables. El Principio de Polaridad fija lo que haces y dices en uno de los dos polos, positivo o negativo.

SI ESTAS PERSONAS QUE TIENEN DEUDAS KÁRMICAS DESEAN EN SU INTERIOR HACER SERVICIO A LOS OTROS INDIVIDUOS, PARA BALANCEAR, EQUILIBRAR Y BORRAR LOS MALOS SENTIMIENTOS, OIGAN BIEN, QUEDAN LIBRES DE ESA DEUDA. Pero si no pueden lograr estos sentimientos y buenos deseos, la vida los reunirá de nuevo tantas veces como sea necesario, hasta que se cumpla. Y cada vez en asociación más cercana (a veces llegan a nacer madre e hijo) porque la Ley del Amor es así. Trata de disolver enemistad con Amor.
CUANDO LOS HUMANOS SE DAN CUENTA DE QUE ELLOS MISMOS SON LOS CAUSANTES DE TODOS SUS MALES Y DE TODAS SUS CALAMIDADES, DE TODAS LAS LIMITACIONES EN SU MUNDO, DE PRONTO DESEAN ARREGLAR LAS COSAS, SINCERAMENTE. ESE DESEO ES EL QUE CUENTA Y ES NECESARIO QUE SEPAN QUE TODA CLASE DE ASISTENCIA LES ES DADA.

Cada vez que te encuentres atajándote, castigándote, regañándote, con las resultantes torturas, acuérdate de que basta con SABER QUE HEMOS PECADO (para usar la frase católica a que estás acostumbrado). Al SABERLO, quiere decir que ya estás consciente del Bien y el Mal. Ya es sólo cuestión de tiempo, y no mucho tiempo para que tu subconsciente te ataje antes de cometer el mismo pecado de nuevo.
 
 
 
El principio de género

«El género está en todo; todo tiene sus principios masculino y femenino: el género se manifiesta en todos los planos.» El Kybalion.

Este principio incorpora la verdad de que hay un GÉNERO manifestado en toda cosa –los principios masculino y femenino están siempre en funcionamiento-. Esto es verdadero no sólo del plano físico, sino de los planos mentales e incluso espirituales. Sobre el plano físico, el principio se manifiesta como SEXO, sobre los planos superiores toma formas más ligeras, pero el principio es siempre el mismo. Ninguna creación, física, mental o espiritual, es posible sin este principio. lJn entendimiento de sus leyes arrojará luz sobre muchos temas que han dejado perplejas a las mentes de los hombres. El principio de género trabaja siempre en la dirección de la generación y la creación. Toda cosa, y toda persona, contiene los dos elementos o principios, o este gran principio, dentro de sí, de él o de ella. Toda cosa macho tiene también el elemento hembra; toda hembra contiene también el principio macho.

Conny Méndez (2005) en los 12 Principios de la Metafísica, el lema de este Principio es “Todo tiene su principio Masculino y Femenino”. Como todos los otros anteriores, este Principio está siempre en acción. Nada puede existir sin el Principio de Generación, o sea, sin su padre y su madre. Todo, absolutamente todo, tiene padre y madre, o su base femenina y su base masculina. No es, como comúnmente se cree, que la base sea el sexo. Esta palabra “sexo” no se aplica sino a las diferencias físicas que existen entre el macho y la hembra, en una pequeñísima tajada, o sector, del plano físico. Piénsenlo y recuérdenlo. 

SEXO ES LA DIFERENCIA QUE EXISTE EXTERIORMENTE ENTRE EL MACHO Y LA HEMBRA EN EL GRAN PLANO FÍSICO. O sea, que el sexo NO ES Principio de Generación. Es simplemente la presencia del Masculino y el Femenino en toda creación. ¿Comprendes bien? En ese sector del Plano Físico, el Principio se reconoce, se manifiesta o se deja ver, por la diferencia de los sexos. En los planos más elevados, el Principio toma formas elevadas, pero cada ser contiene en sí mismo los dos elementos del Principio.

La palabra “género” significa “ crear”, “concebir”, “producir”. En tanto que la palabra “sexo” se limita a la vida orgánica. La Ciencia es la prueba de que existe el Padre, o sea La Inteligencia. La Religión es la prueba de que existe la Madre, o sea, el Amor. Dios es Amor e inteligencia, Madre y Padre, Negativo y Positivo. Estos son los dos Aspectos del Creador.

 
 
 
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